Tras el rebote de la jornada del miércoles, las bolsas asiáticas vuelven al terreno negativo. La bajada de las bolsas asiáticas ha estado muy condicionada por los nuevos datos macro de Japón y China que no han sido muy positivos.

 

En China el IPC ha sufrido un incremento del 2% respecto al año anterior, mejorando el dato de incremento de julio (1,6%). Esa era la “zanahoria” de los datos del gigante asiático, el “palo” viene de la mano del índice de precios al productor (IPP) que ha disminuido un 5,9% en agosto, poniendo de nuevo de manifiesto que la economía del gigante asiático no esta libre de la sombra de la deflación.

En el lado de la economía nipona, los pedidos de maquinaria han sufrido un descenso del 3,6% en julio respecto a la mensualidad anterior cuando había claras expectativas al alza.

El Nikkei ha cerrado la jornada con pérdidas del 2,5%.

El Hang Seng chino pierde un 2,27% y el Shanghai Composite pierde el 0,87%.

Parece que los mercados asiáticos siguen instalados en una intensa volatilidad.