La patronal ve escasas las previsiones del Gobierno en materia laboral y baraja la posibilidad de crear 400.000 puestos de trabajo en los próximos cuatro año sólo en la Comunidad de Madrid. Para ello, consciente de que se mueve en año electoral, la nueva plana de CEIM presentará próximamente un plan con medidas concretas a la totalidad del espectro político.

 “Hay que flexibilizar el mercado laboral para que en España se pierda el miedo a contratar”, explica a elEconomista Juan Pablo Lázaro, presidente de los empresarios madrileños. La fórmula del vicepresidente de la CEOE pretende ir más allá de las tradicionales demandas de los empresarios como la rebaja de los costes laborales.

“Ya es hora de que busquemos otra forma de financiación que no sean las cotizaciones sociales”, matiza Francisco Aranda, el responsable de Asuntos Laborales de CEIM. En el capítulo de fiscalidad, además, la patronal incide en la necesidad de bajar impuestos y, sobre todo, de facilitar el camino a los nuevos empresarios. “No puede ser que pague la misma cuota una persona que acabe de empezar que otra que lleva ya en el camino una alta facturación”, explica Aranda.

Plan transversal

El plan que la patronal insiste en denominarse transversal por su capacidad de mejorar la vida laboral de pequeñas y grandes empresas actúa también en el terreno económico y laboral. En este sentido, CEIM ve necesario normalizar la movilidad geográfica o funcional. “Si no acometemos un cambio en este sentido, en época de crisis volveremos al despido como único camino para cuadrar cuentas”.

No obstante, si en algo quiso también incidir la patronal es en la necesidad de ampliar la formación de los trabajadores y desempleados. En este sentido, los empresarios estiman que por cada año de estudios invertido, la productividad se incrementa entre un 2,3% y un 3,1%.

Este camino también sería, a juicio del responsable de Asuntos Laborales, un buen destino para los más de 2,5 millones de empleos perdidos durante la crisis en la construcción. “Si no formamos a buena parte de esta masa laboral, serán incontratables”, incide Aranda. Sobre la construcción, sin embargo, Juan Pablo Lázaro es más prudente. “No hay que demonizar este sector.” Así, calcula que el peso prudente de este sector en el Producto Interior Bruto (PIB) tendría que rozar el 15%.

El otro gran pilar que atacarían los empresarios es el que bautizan como económico donde incluyen la necesidad de implementar en España “una unidad de mercado real así como reducir la burocracia”. Recuerdan así que, a pesar de haber escalado algunos puestos, la economía sigue ocupando un puesto bastante bajo -33 entre los 189 países que participan- en el ranking mundial Doing Business 2015.

Una de las lagunas que critican también son las barreras a la externalización de las empresas. En aras a solucionarlo, el plan propone que las embajadas se conviertan en instrumentos reales que ayuden al sector privado. Por otro lado, también advierten de que España premia a las medianas empresas, pues “el salto a convertirse en grandes pasa una factura demasiado alta”, explica Aranda.

Por último, el paquete de medidas también consta de unas acciones específicas sectoriales. En concreto, el programa propone intervenciones en el comercio, turismo, industria y servicios.

Para el nuevo presidente de CEIM, Juan Pablo Lázaro, es la hora de ayudar al sector privado. “Hay que recordar que aunque la economía mejora, sólo hay un 40% de los empresarios que logran cerrar con beneficios”, concluye.