El 18 de Diciembre hizo un año desde que Juan Pablo Lázaro,  se convirtió en presidente de la patronal madrileña. Con la convocatoria de elecciones a la presidencia de CEIM, aún no siendo necesario para Lázaro, culmina los objetivos que se había marcado tras hacerse cargo de la patronal después de la dimisión de Arturo Fernández. 

La convocatoria de estas elecciones ha sido precedida por una serie de reformas  que hacen que las mismas, sean más claras y más transparentes que nunca. Han sido modificados los estatutos aprobados por unanimidad de la Junta Directiva adaptándolos a la realidad asociativa  del momento, se ha puesto en marcha un código ético y a través del portal de la transparencia, cualquiera tiene acceso a los Estatutos y Reglamento de Régimen Interior, al Código Ético y de Buen Gobierno, a la Memoria de actividades, a las cuentas anuales y al proyecto de presupuestos, a visualizar los convenios , subvenciones y ayudas publicas, así como al informe de retribuciones de sus órganos de gobierno, que Conforme a las cuentas anuales presentadas, los miembros de los Órgano de Gobierno de CEIM con derecho a voto no han recibido ningún tipo de sueldo o retribución por el desempeño de sus cargos. 

El Presidente de Ceim, junto a su equipo de gestión, ha adaptado la estructura de la patronal para que mantenga su viabilidad económica, sin ayudas publicas que puedan coartar su independencia política, en un tiempo record. Todas estas reformas han sido aprobadas por unanimidad de la junta directiva, ya que el compromiso, la seriedad y la transparencia democratica de Lazaro dejan claro que ceim entra definitivamente en nuevo ciclo que favorecera a todos los empresarios.

En definitiva tal y como ya exponíamos en esta redacción CEIM es un ejemplo a seguir por todas las Organizaciones Empresariales y esta preparada para navegar con garantía de éxito en esta nueva etapa política de pactos que se abre ante nosotros.