El Partido Popular, con 123 escaños, se proclamó ganador de las elecciones. Victoria muy amarga, sin embargo, puesto que, al no contar con socios naturales con los que sumar los 176 escaños de la mayoría absoluta, tiene prácticamente imposible formar Gobierno. O al menos muy difícil.

 

 

 

 PP 

PSOE 

Podemos

C’s

ERC

Dem i Llib

EAJ-PNV

EH-Bildu

IU-UPeC

CCa-PNC

 

123 

90 

69

40 

9

8

6

2

2

1

 

 

 

 

 

Jesús Lombardero

 

 

 

 

 

El Partido Popular, con 123 escaños, se proclamó ganador de las elecciones. Victoria muy amarga, sin embargo, puesto que, al no contar con socios naturales con los que sumar los 176 escaños de la mayoría absoluta, tiene prácticamente imposible formar Gobierno. O al menos muy difícil.

Subido al balcón de la calle Génova y arropado por un pequeño grupo de militantes, Rajoy señalaba que “el que gana tiene que intentar formar Gobierno”. E intentar podrá intentarlo, como aseguraba el secretario general de los socialistas en su comparecencia ayer por la noche. Otra cosa es que los ‘populares’ sumen los escaños necesarios para lograr la investidura.

Por un lado Ciudadanos, con 40 escaños, y habiendo quedado cuarta fuerza, ya ha dejado claro que se abstendrá para permitir cualquier investidura, sea la que sea. Pero que en ningún caso votará a favor o en contra.

“Desde el centro político podremos dialogar mejor con todos, porque los que piensan distintos no son nuestros enemigos” aseguraba Albert Rivera en su rueda de prensa. Unas declaraciones en las que remarcaba su compromiso de no apoyar ni un hipotético gobierno de Rajoy ni otro de Sánchez.

Si esto realmente ocurriera, al Partido Popular sólo le quedaría la opción de pactar con el PSOE que, con 90 escaños y habiéndose situado en segundo lugar, debería al menos abstenerse para que no hubiese más de 122 votos negativos y permitir, de este modo, la investidura del Partido Popular.

 

Una ‘Grosse Koalition’ de la que, hasta el momento, ningún partido político ha querido hablar, mucho menos en el Partido Socialista, donde su secretario general, Pedro Sánchez, ya mira a Podemos mientras  la corriente liderada por la presidenta de Andalucía, Susana Díaz, es más proclive a pactar con el PP. Una situación delicada que, en caso de no estar respaldada por la mayoría de la militancia, podría terminar por quebrar el partido.